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Breve historia del cobre.

Breve historia del cobre.

Hoy en día el cobre es uno de los metales más demandados gracias a que se ajusta a unas necesidades que se dan en el mundo de la tecnología. Sin embargo, la relación del ser humano con el cobre va mucho más allá de nuestra época actual.

 

A día de hoy gozamos de una avanzada ciencia de la metalurgia para extraer los diversos metales de sus menas aprovechándolos lo máximo posible. Sin embargo, en el Neolítico, momento en el cual aún no se habían perfeccionado las técnicas cerámicas y por tanto no existía propiamente la metalurgia, el ser humano dependía en el área de los metales de aquellos que podían extraerse vírgenes de la naturaleza: los llamados metales nativos, aquellos que se encontraban sin estar unidos a una mena. Hoy en día sabemos que eran golpeados hasta ser convertidos en láminas como el oro y la plata, y se han encontrado varios utensilios de cobre que datan del año 7000 a.C, siendo la más antigua del año 9500 a.C. El cobre sería pues un buen candidato a ser el primer metal usado por el ser humano. No hay que perder de vista sin embargo el hecho de que en la práctica, el uso regular del cobre no llegaría hasta el Neolítico, 3000 años más tarde.

 

 

 

 

Una vez abandonamos el Neolítico y entramos en la Edad de los Metales, comienza la metalurgia y gracias a nuevas técnicas cerámicas el ser humano ahora puede alcanzar los 1083 grados centígrados necesarios para fundir el cobre en un horno para posteriormente verterlo en un molde y crear herramientas perfeccionadas. De hecho, la primera etapa de esta era se conoce como la Edad del Cobre; se fabricaban herramientas de todo tipo con cobre, ya sean para la guerra, para la agricultura, o para el goce estético: se han encontrado múltiples adornos hechos con cobre como anillos o collares, así como esculturas de dioses que servían para la oración. La metalurgia del cobre echó raíces lo suficientemente profundas como para generar una élite al rededor de ella: en muchas culturas el cobre estaba asociado con la realeza, del mismo modo que aquellos artesanos que mejor manejaban el cobre eran los que mejor fama tenían.

 

 

 

 

En la Edad del Cobre se dieron muchos procesos técnicos  y culturales que contribuyeron al nacimiento de las sociedades complejas, se crearon muchas técnicas de agricultura como el arado, así como técnicas de regado, el uso de la vid y el olivo y el uso de los productos como la lana y la leche en ganadería. En definitiva, fue un momento clave en la evolución humana. Esta evolución técnica llevó eventualmente al ser humano a dejar atrás el cobre; con la fusión también llegó la aleación y el cobre se mezcló, primero con arsénico dando lugar al cobre arsenizado, y luego con el estaño, dando lugar al bronce. El bronce era más duro, más duradero y más afilado, sustituyendo en gran medida al cobre y dando paso a la Edad del Bronce. El cobre quedó relegado a un uso mayoritariamente decorativo.

 

 

 

 

En la Edad Medieval el cobre virgen no encontró mucho uso pues toda función que este metal podía cumplir bien era sencillamente mejor desempeñada por el bronce o el latón; continuaba pues como elemento decorativo o simbólico. Hay que resaltar que el cobre realizaba esta función excelentemente al resistir bien la corrosión: muchos elementos de diversas iglesias y catedrales góticas así como piezas de relojería, candiles y objetos de almacenamiento estaban hechos de cobre. Algunos reinos incluso utilizaban monedas compuestas únicamente por cobre en tiempos de devaluación monetaria.

 

 

 

 

Sin embargo, en la Edad Contemporánea la situación de este metal cambia para siempre cuando se descubre el generador eléctrico, y el mejor material para construir su pieza central resultó ser el cobre dadas sus propiedades conductoras de electricidad. El cobre comenzó a usarse no sólo para generadores y motores, también para otros usos relacionados con la electricidad, siendo el más notable el cable eléctrico. Del mismo modo, se descubrieron usos para otras aleaciones del cobre como el latón, el cual por su color, facilidad de uso y resistencia se usa para una gran variedad de cosas en la bisutería, en la armamentística y en la calderería. También se popularizó el uso del cuproníquel para hacer monedas a lo largo de todo el mundo. Y así, la demanda de cobre aumentó exponencialmente hasta nuestros días en los que hay economías que florecen y se mantienen gracias en parte a este metal.

 

 

 

 

 

El cobre es posiblemente el metal que el ser humano lleva usando más tiempo, y siempre ha tenido una estrecha relación con el, ya sea por el sólo o en aleación con otros metales, como materia principal, como objeto decorativo o como conductor de la electricidad.

Breve historia del cobre.
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